Bruce Springsteen abrió con 'Land of hope and dreams' ('La tierra de la esperanza y los sueños') el concierto en beneficio de las víctimas del huracán 'Sandy' en el Madison Square Garden de Nueva York, que reunió a todo un firmamento de estrellas como los Rolling Stones o Paul McCartney.
El espectáculo arrancó a las 19.30 locales (00.30 GMT del jueves) con la retransmisión de unas imágenes del paso del ciclón por la costa este de Estados Unidos, que dieron paso minutos después al legendario músico de Nueva Jersey, haciendo vibrar al abarrotado Madison Square Garden con esa canción de 1999."Esta noche es una oración por nuestros hermanos y hermanas de Nueva York y Nueva Jersey que siguen pasándolo mal", dijo 'The Boss' tras subir al escenario de esa sala de conciertos de la Gran Manzana, donde sirvió como telonero de lujo para una larga noche de música que contó con Billy Cristal como "maestro de ceremonias".
Acompañado por la E Street Band, Springsteen fue así el primero de una larga lista de artistas en alzar su voz para ayudar a los damnificados por el paso del huracán por la costa este de Estados Unidos, que golpeó con especial dureza al estado de Nueva York y a su natal Nueva Jersey.
El concierto, llamado '12-12-12' por la fecha en la que se celebra, ya ha recaudado más de 35 millones de dólares con la venta de 13.500 entradas al Madison Square Garden, que se agotaron pocos minutos después de salir a la venta por un precio de entre 150 y 2.500 dólares.Por ello, inmediatamente después del desastre comenzó a forjarse esta iniciativa, que contó con un masivo respaldo de estrellas locales como Springsteen, Bon Jovi, Billy Joel o Alicia Keys, pero también internacionales, como los Rolling Stones, Paul McCartney o The Who.
A esa suma, que irá a parar a la organización sin ánimo de lucro Robin Hood Foundation, habrá que añadir las donaciones que se hayan recaudando a lo largo del concierto gracias a un teletón en el que colaboraron estrellas como Susan Sarandon o Leonardo DiCaprio, que respondían a las llamadas de los espectadores.
Los organizadores del masivo evento estiman que podría haber sido visto por cerca de 2.000 millones de personas en todo el mundo gracias a su retransmisión en directo en una treintena de webs, 37 canales de televisión en EEUU y otros cerca de 200 en el extranjero, además de su proyección gratuita en diferentes salas de cine del país.